domingo 29 de junio de 2008

Historia Del Bronceado


Tras varios meses a la sombra ha llegado el verano. Siempre he dicho que es una estación verdaderamente mágica, quizá porque ha sido en la época estival cuando he visto cumplido deseos inalcanzables, he esquivado interesantes pero dañinos peligros humanos, he reído y llorado hasta el dolor; En definitiva, creo sinceramente que el verano trae consigo un cúmulo de sensaciones y experiencias que obviamente no podrían tener escena en los inviernos u otoños madrileños. Independientemente de los muchos planes que tengo concretados, hay uno que siempre prevalece: tumbarme a la bartola mientras el sol me adereza con melanina.


Soy tanoréxico. ¿Qué es la tanorexia? Pues, aunque no reconocida como enfermedad (me parecería excesivo) es un trastorno provocado por la obsesión que tienen las personas de estar bronceadas los 365 días del año. En verano es mucho más fácil adquirir el color de piel deseado pero durante el invierno acuden a centros de bronceado constantemente. No por muchas sesiones a las que se sometan se ven más "negros", lo cual se convierte en el verdadero problema. Pueden estar totalmente bronceados y sin embargo ellos continúan "palideciendo" ante los espejos.


Es obvio y no creo que nadie en su sano juicio pueda negar que broncearse, no solo tiene beneficios en el estado de ánimo sino que físicamente nos hace más atractivos. De hecho, sigo manteniendo que una persona que no llama la atención por su físico, al broncearse ve multiplicadas las opciones de ser visto "con mejores ojos". ¿Pero de dónde procede el hábito de tumbarse boca arriba y dejarse llevar por los rayos de sol? He estado merodeando por internet y he descubierto algunas de las fases por las que ha pasado esta actividad de moda.


El bronceado era una de los factores que servía como diferenciados de clases sociales. Hasta los años '20, los trabajadores eran los únicos que tenían el rostro dorado puesto que sus labores les hacia exponerse al sol. Las altas clases sociales por el contrario, mostraban palidez que era signo inequívoco de poder y status social.

Sin embargo, Coco Chanel presume de bronceado tras unas vacaciones veraniegas en uno de sus desfiles y es a partir de ese momento cuando este nuevo estilo se pone en marcha. El estar moreno empieza por asociarse con dinero y buenos estilos de vida. Cualquiera puede imaginarse a una preciosa modelo tostándose al sol en la cubierta de un barco, martini en mano, gafas de sol oscuras y un color canela envidiado por todos aquellos que desearían cambiar posiciones. ¿Apetecible, verdad?



4 comentarios:

Anónimo dijo...

Estatus o no estatus está demostrado que abusar del sol no es malo,es maliiiisimo!
Podreis tener mejor aspecto ahora,eso algunos pq otros parecen zanahorias andantes,pero en unos años vuestra piel perderá su brillo,su elasticidad y os llenareis de horribles arrugas.
Mi lema:antes blanca radiante que arrugada estilo pasa.Que luego con el botox mira como te quedas,igualita que Nicole Kidman,q miedo!

Anónimo dijo...

Sobre gustos.... Yo prefiero parecer una pasa que no un mendrugo de miga de pan...

Anónimo dijo...

El verano es una estación triste en la que nada crece.Quién no prefiere el mes de diciembre pese a la amrgura q provoca la felicidad agena,incluso la establecida crueldad de abril es mil veces mas estimulante.La canción del verano es siempre la peor canción del año.El amor de verano es siempre un subgénero del amor,del gran amor que nunca podrá tener lugar en verano.Hablan de lecturas de verano,noches de verano,viajes de verano,bebidas de verano y con ello queda implícito un sutíl desprecio.Nuestro amor no está hecho para el verano.Nuestro amor no conoce vacaciones.
Patri.

Anónimo dijo...

Pues yo ni lo uno ni lo otro.Que horror que quieras parecerte a una pasa,tal vez ya vas camino de ello...