
El insomnio, eterno aliado de las ojeras, bolsas y demás consecuencias de morder la almohada durante la noche, afecta a un 30% de la población, donde los adultos, y especialmente las mujeres, son a quienes más les cuesta conciliar un sueño que no llega.
¿Sabías que el insomnio no puede ser diagnosticado como tal si no se superan los 30 días de noches en vela? En terminos generales, se clasifica en dos grupos: el primario, ocasionado por stress y sustancias estimulantes como café, drogas o alcohol, mientras que el secundario está relacionado con depresiones o problemas derivados de la salud física y mental. Aún así, las causas de este trastorno son diferentes en cada paciente, por lo que los posibles tratamientos seguirían pautas distintas.
Cuando alguien lee la palabra INSOMNIO, lo primero que se le pasa por la mente es la dificultad que se tiene para iniciar el proceso del sueño, aunque este concepto también se caracteriza por el contínuo despertar durante la noche ( insomnio intermedio ), o despertarse excesivamente pronto por la mañana, con antelación a lo planeado ( insomnio terminal ).
La curación más básica pero no tan extendida es la localización del verdadero motivo que produce este desesperante roba sueños. La mayor parte de los médicos solo prescriben drogas legales como benzodiazepinas que logran excelentes resultados pero que condicionan tu vida hasta el punto que tendrás que depender de ellas si quieres echar una cabezada, por no hablar de las consecuencias que conlleva el consumo prolongado de este tipo de fármacos.
Por todo ello, he reunido una serie de consejos a probar antes de la sedación química, que al menos, en la práctica no tienen contraindicaciones:
1. No se deben consumir bebidas con cafeína entre 4-6 horas antes de acostarse.
2. La nicotina, para los fumadores, aunque legendariamente se tiende a creer que relaja, lo que hace es estimular el sistema nervioso. Prohibido momentos antes de irse a la cama.
3. Las cenas copiosas y el consumo de alcohol influyen negativamente y pueden agravar el insomnio.
4. No hacer ejercicio 3-4 horas antes, minimizar los ruidos, la luz y las temperaturas extremas.
5. No alterar los horarios a la hora de acostarse. Deben ser horarios fijos.
La felicidad para mi, consiste en gozar de buena salud, en dormir sin miedo y despertarme sin angustia - (Francoise Sagan)


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