lunes 5 de mayo de 2008

Para Ser Conductor De Primera


Tras el Puente de mayo, quedó finiquitada, al fin, la sonada huelga de autobuses de la EMT. Convocada desde el pasado 22 de febrero ha afectado a más de un millón de viajeros, incumpliendo los servicios mínimos y fomentando una furia descontrolada en todos y cada uno de los que han esperado horas en la parada del autobús, que en verdad son los que salen perjudicados.


Me reitero en mi apoyo a todas aquellas personas que luchan por sus derechos y desean avanzar, pero no creo que sea el gremio más oportuno para solicitar algún tipo de mejora laboral. E insisto, no es causa-afecto de mis problemas con uno de los conductores de este tipo de vehículos, más parecidos a las guaguas o carrozas de transporte de ganado en países sudamericanos, que al transporte de élite que vuela y los países en vías de desarrollo anhelan, según nos quiere vender la comunidad de Madrid.


Son vagos, extremadamente holgazanes, groseros y todo aquel adjetivo que calificara el perfil más ineficaz de cualquier trabajador. Hacen que cumplas todas las reglas que mantienen escritas en la parte delantera del bus, como no beber, comer, subir con carritos de la compra o maletas, interrumpirle mientras conduce, ceder el asiento a personas ancianas o con minusvalías físicas y un largo y aburrido etcétera, cuando por su parte, se paran durante minutos a hablar con sus colegas de línea, se les olvida parar en determinadas ocasiones, habiendo pulsado el stop previamente, arrancan enérgicamente cuando aún hay octogenarios intentando deslizarse en tierra firme, comentan animadamente las peripecias televisivas de sus personajes favoritos con conocidos a los que no les hacen ni gastar billete, por no hablar de su forma de conducir a lo Fernando Alonso en una ciudad con socavones y demás gallardonadas.Pretendo no generalizar, sino ridiculizar a estos queridos conductores amantes del riesgo a bordo de un coche prefabricado con ínsulas de chofer transporta-famosos que ni conocen las reglas u obligaciones de su soporífero puesto de trabajo.

3 comentarios:

Amaury dijo...

No te quejes tanto! por lo menos tu no tienes que compartir el bus con drogadictos!!!

Coco dijo...

¿Y quién te dice que no? Hoy mismo, uno de la línea 10, se iba fumando un cigarro dentro del autobús... pero vamos, no es que me apetezca estar quejándome todo el dia. Simplemente intento denunciar públicamente lo que se intenta tapar.... El mundo esta lleno de gente que aguanta y nio denuncia.... Así van las cosas.

Anónimo dijo...

Y eso que no os ha tocado con un tio maloliente que ocupa con su trasero su asiento y mitad del tuyo. Y tú vas pegada a la ventana contando los minutos para bajarte. Más luego logra salir, pisotones y empujones y encima se te quedan mirando para ver si se te saltan las lágrimas por el tacón clavado en el meñique o no dices nada. Y que olores, ¿hay alguien qué aún no sabe que es el jabón? En vez del dicho "Como anchoas en lata" habría que decir "Como aceitunas podridas"...